The Wattpad Avengers - Blog de Reseñas y Ayuda a Escritores: El sueño polifásico: Método Uberman para aumentar la productividad

El sueño polifásico: Método Uberman para aumentar la productividad



Dormir solo dos horas al día podría volverte más productivo. Sí, has leído bien. Muchos afirman que reducir sus horas de sueño ha traído increíbles mejoras en sus vidas, pero para que funcione debes entender la estrategia detrás de todo ésto. 


¿Qué es el sueño polifásico? 



Muchos desconocen la existencia de diferentes estilos de descanso. De seguro tú, como yo, estás acostumbrado a un estilo de sueño monofásico, es decir, duermes ocho horas seguidas durante la noche y prefieres no volver a acostarte en todo el día. Lo que significa que pasarás el 36% de tu vida durmiendo; si vives 90 años, 32 los habrás gastado dormido

También existe el sueño bifásico, con el cual tu semana dura ocho días. Sí, porque el cúmulo total de las horas que pasas despierto equivalen a un día más (¡24 horas extra!). Consiste en dormir dos veces al día, en lugar de solo una vez durante la noche; de las 12:30 a.m a las 5:00 a.m, y luego de las 6:00 p.m a las 7:30 p.m, con el objetivo de reducir las ocho horas del monofásico a solo seis horas diarias, sin sufrir cansancio ni ningún otro efecto colateral. 

Por último, nos encontramos con el sueño polifásico, el más radical de todos, que está dividido en tres modelos principales:


  • Método Everyman: En lugar de dormir ocho horas diarias, solo se duermen cuatro horas, divididas en un lapso principal de tres horas y luego tres siestas de veinte minutos repartidas a lo largo del día. Es el más popular entre los usuarios del sueño polifásico.

  • Método Dymaxion: Es el cronograma más duro de seguir, a la vez que también se trata del más óptimo. Consiste en tomar siestas de treinta minutos cada seis horas, con lo que duermes un total de dos horas. Pocas personas lo consiguen. 

  • Método Uberman: O, mejor dicho, el método en el que nos enfocaremos a lo largo de la entrada. Es un horario donde solo se toman siestas de veinte minutos cada cuatro horas, sumando dos horas de sueño al día. Eso lo vuelve tan radical como el Dymaxion pero, gracias al hecho de que hay menos tiempo de separación entre cada siesta, es un poco más fácil de obedecer. Aun así, muy pocos consiguen adaptarse.

Sé lo que deben estar pensando, dos horas de sueño es muy poquito en comparación a lo que solemos dormir desde niños. Suena bastante como una práctica extremista e irracional, cuando lo cierto es que el modelo Uberman fue creado a partir de lógica pura y dura.

¿Cómo funciona el método Uberman?



Primero debemos saber que el sueño se compone de cinco etapas: Cuatro llamadas Nrem (not rapid eyes movement) y una llamada Rem (rapid eyes movement). Las primeras cuatro fases se encargan de relajar el cuerpo e ir induciéndolo lentamente hacia la fase Rem, durante la cual se lleva a cabo el proceso de recuperación, se consolida la memoria junto con el aprendizaje y se activa el proceso onírico (soñamos). El conjunto de éstas cinco fases componen un ciclo que tarda entre noventa y ciento diez minutos en completarse, de los cuales solo veinte son de Rem. 

Cuando seguimos un estilo de sueño monofásico y dormimos ocho horas, el ciclo se repite unas cinco veces, lo que nos da un total de cien minutos de sueño Rem. Eso significa que, a pesar de permanecer acostados ocho horas, solo descansamos durante menos de dos horas.

El método Uberman, sabiendo que el cuerpo humano solo necesita la fase Rem para estar sano, busca suprimir las fases Nrem y conseguir que el cerebro tarde solo unos pocos segundos en entrar a la fase Rem. Todo con el fin de reducir el número de horas que desperdiciamos acostados. 

Se debe aclarar que al principio, cuando estás adaptándote al sistema, tu cerebro insiste en aprovechar los veinte minutos de cada siesta en las fases Nrem, pero pasado un tiempo se rinde y dedica cada segundo de dicho tiempo a la fase Rem, dándote un aproximado de 120 minutos de sueño Rem. 

Como se puede imaginar, las primeras dos semanas son muy duras, se requiere de un gran sacrificio durante el período de adaptación.

¿Cuáles son los beneficios de seguir el método Uberman?




  • Solo duermes dos horas, lo que te deja veintidós horas de actividad que puedes aprovechar para avanzar con tus proyectos personales (Por ejemplo: Escribir tus novelas, aumentar el número de libros que lees por semana, publicar en tu blog, aprender a dibujar, estudiar un idioma, etc.). Con ésto el tiempo te alcanzará para todo, es casi un regalo del cielo.
  • Estarás completa e innegablemente descansado durante el resto del día, pues habrás acumulado un aproximado de 120 min de sueño Rem. Incluso tendrás más energía y ánimos que si siguieras una rutina monofásica (claro, todo ésto comenzarás a notarlo DESPUÉS de atravesar el período de adaptación). 
  • La mayoría de tus sueños serán lúcidos. Ésto es algo que les llamará la atención, pues significa que tendrán inspiración de sobra para escribir (El sitio donde somos más creativos es, sin duda alguna, dentro de nuestros sueños). Un sueño lúcido es aquel en el que te das cuenta de que estás soñando, sin haber salido del sueño. Es un despertar onírico. Además, recordarás todos tus sueños, pues como solo descansas durante veinte minutos a tu cerebro no le da tiempo de olvidarlos. 
  • Si sufres desordenes del sueño, desaparecerán. Las pesadillas, los terrores nocturnos, el sonambulismo, insomnio...Todos ellos se irán porque el método Uberman no les da suficiente tiempo de aparecer. Tu cerebro necesita cada minuto de cada siesta, por eso bloqueará cualquier cosa que pueda restarle descanso. 
  • Te vuelves más creativo. Estar activo durante más tiempo trae como consecuencia el desarrollar una mayor cantidad de sinapsis (conexiones neuronales), las cuales incrementan tu inteligencia y, por ende, tus habilidades. Además, también está el plús de los sueños lúcidos, lo que te da la capacidad de explotar tu imaginación tanto como se te antoje.
  • Después de cierto tiempo, no necesitarás despertador. Tu cerebro termina acostumbrándose al horario: Te sentirás soñoliento solo cuando sea el momento de alguna de tus siestas y te levantarás por tu propia cuenta al concluir los veinte minutos. 
  • Después de veintidós días, las siestas de veinte minutos se sentirán como si fueran de dos horas o más. O al menos eso testifica Steve Pavlina, quien fue usuario del modelo polifásico durante todo un año y narró sus experiencias en su página web (solo está en inglés). 
  • Disfrutarás una nueva percepción del tiempo. Los testigos lo describen como algo trascendental, casi espiritual. El tiempo pasará muy lento, tanto que sentirás que los días duran 48 horas en lugar de 24. Ni hablar de los meses (para ti, durarán cerca de 60 días). ¿No resulta mágico pensar que el tiempo dejará de escaparse de tus manos? ¿Que finalmente la vida pasará con la suficiente lentitud como para contemplarla y sacarle todo el provecho que queramos? Como ya no participas dentro del descanso nocturno de ocho horas que sirve para separar un día de otro, dicha división dejará de existir. Para ti, los días no estarán separados unos de otros, sino que se sentirán como un solo día continúo, ininterrumpido, eterno, del cual solo te desconectas durante veinte minutos cada cuatro horas. 

¿Cuáles son las partes negativas? 

  • El horario no es nada flexible. Puedes aplazar las siestas durante máximo una hora, pero si te saltas alguna...Pobre de ti; te sentirás igual que los caminantes en The Walking Dead, estarás hecho trizas y podrías tardar hasta dos días en recuperarte por completo. Ésto significa que debes acoplar tus actividades a tu nuevo horario de descanso y no puedes realizar nada que requiera más de cuatro horas de tu tiempo, pues apenas suene la alarma tienes que estar en la cama.
  • Es muy difícil adaptarse. La mayoría de las personas que lo intentan, fallan. Muchos no aguantan ni siquiera los dos primeros días. No obstante, quienes atraviesan el período de adaptación con éxito, aseveran que vivir en modo Uberman se vuelve tan sencillo como respirar. 
  • Comerás más. Al pasar más horas despierto, tu cuerpo requiere más calorías para funcionar. No obstante, también quemarás más calorías por día, así que no te preocupes por ésto. 
  • El resto del mundo es monofásico. Estarás despierto durante prácticamente toda la noche, mientras que el resto de las personas duerme (ésto podrá gustarle a algunos, pero le desagradará en sobremanera a las personas más sociables, pues tendrán que pasar ocho horas sin tener nadie con quien hablar. Además, tienes que respetar el descanso de quienes te rodean, lo que significa debes procurar ser muy silencioso). Los horarios laborales están creados por y para gente monofásica, al igual que los de estudio, por lo que tendrías que apañartelas para mantener una vida al estilo Uberman. 
  • Aburrimiento. Si no tienes claro para qué usarás esas horas extra, entonces ten por seguro que te aburrirás al instante. En cambio, si perteneces al grupo de personas que tienen una interminable lista de libros que quieren leer, investigaciones apasionantes que comenzar/avanzar/terminar, novelas que planificar, blogs que atender, habilidades que desarrollar, conocimientos que adquirir...Entonces no debes preocuparte por el aburrimiento; nunca tocará a tu puerta. 
  • Estarás renunciado a la fase Nrem del sueño. Hasta los momentos no se sabe si ésto podría tener repercusiones en la salud a largo plazo (cuando digo "largo plazo" me refiero a períodos de diez, veinte, treinta años, etc).

¿Se puede vivir durmiendo menos de ocho horas?



Los libros dicen que Leonardo Da'Vinci, Nikola Tesla y Thomas Jefferson durmieron solo dos horas durante casi toda su vida (si han leído algún libro sobre la vida de Da'Vinci, ésto les sonará bastante lógico, ¿de qué otra manera habría logrado ser pintor, anatomista, arquitecto, artista, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista?). 


También se especula que grandes personajes como Henry Ford y Benjamín Franklin dormían dos horas al día, aunque no hay pruebas rotundas de ello. 


Sir Isaac Newton dormía solo tres horas al día, Napoleón dormía cuatro, a Margaret Thatcher (la mujer de hierro) le bastaban cinco, justo como a Thomas Edison.
Lo importante no es la cantidad de sueño, sino la calidad. Dr. Fuster, director general del CNIC.
 

3 comentarios :

  1. Dios, qué kul *-* Me encantaría empezar el método, aunque me da un poco de cosa D: Pero bueh, algún día tendrá que ser.

    Saludos:33

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    1. ¿Verdad que suena interesante? *0* Bueno, yo tengo planeado hacerlo durante mínimo un mes, y máximo...Lo que aguante xD Veré qué tan sano es, e iré publicando mi experiencia en el blog.

      ¡Un abrazote!

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  2. Había leído sobre personalidades, como Da Vinci, que dormían poco pero desconocía que se estaban implementando estos métodos. Yo duermo 4 horas bien y con eso me basta pero duermo como 7 por día. Lo que me frena de estos métodos son qué hacer si uno trabaja todo el día y no podés dormir en tu trabajo. Por otro lado, con todo lo que me gusta hacer como leer, escribir, pintar y trabajo, encima, me encantaría dormir solo 3 horas por día como mucho. Quizás lo intente algún día.

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